Un mundo sin quejas. Cambia la forma de ver las cosas y las cosas cambiarán de forma.


El post de esta semana no es el contenido habitual de este blog. Hoy nos vamos a centrar en una iniciativa diferente que parte de un reto que propuso Will Bowen en julio de 2006, a la comunidad en la que vive, un reto consistente en aguantar durante 21 días si emitir ningún tipo de queja, chisme, ni  lamento, de ningún tipo aunque tenga dolor de la cabeza o las cosas no me salgan como tenía previsto. La dinámica es sencilla si aceptas el reto de evitar que toda esta negatividad salga de tus labios, te colocas una pulsera morada en una muñeca con la leyenda “Un mundo sin quejas” y la mantienes sin emitir ninguna negatividad  durante 21 días, si en mitad de este compromiso tienes una recaída te la cambias de mano y comienzas a contar desde el inicio 21 días. Esta campaña ha logrado que 6.000.000 de personas en más de 100 países se hayan enganchado a ella, la mayoría de estos participantes han conseguido superar los 21 días, aunque con un margen de tiempo algo superior, les costó estar el tiempo comprometido sin lamentos seguido un mínimo de 6 meses.

En una época convulsa como la que vivimos, con situaciones laborales difíciles, con una economía internacional a merced de especuladores y en crisis, con ajustes y temor que nos infunden desde los medios de comunicación, con agoreros de profecías negativas, el año que viene será peor y el siguiente…. en este contexto esta propuesta tiene varios elementos en los que me gustaría profundizar: el primero de ellos es la propuesta como reto, ¿a qué no eres capaz?, una de las cosas que necesitamos para poder transformar este momento de crisis en una oportunidad es tener retos que nos hagan ser capaces de ser mejores, de subir nuestra autoestima como individuos y como colectivo (ya sea equipo de fútbol o país), a priori este es un reto pequeño pero con grandes beneficios que vamos a ir desgranando.

¿Por qué 21 días? William James filósofo estadounidense del siglo XIX y principios del XX, profesor de psicología en la Universidad de Harvard y fundador de la psicología funcional fue el primero en  postular que para crear un hábito o eliminarlo se debe mantener este hábito o suprimirlo durante 21 días y así se convierte en un acto subconsciente. Willian James es un personaje curioso que elabora teorías reompedoras para la época, os invito a conocer más del personaje y de la filosofía que manifiesta en obras como Pragmatismo (1907), en la que expresa que ante las disputas metafísicas ¿material o espiritual?  ¿libre o determinado? en boga en la época que vivió, el método prágmatico viene a decir que si las respuestas al interpretar los términos antagónicos no tienen una diferencia práctica las alternativas  significan practicamente la misma cosa y la disputa se convierte en vana. Interesante reflexión. Y con esto tenemos el porqué de los 21 días, pero sigamos.

Por último adentrémonos en la queja, la Toráh, que en su sentido más amplio es un término hebreo que designa la totalidad de la revelación o enseñanza divina que Yahvé da al pueblo de Israel, le otorga una importancia vital a lo que decimos. “La palabra tiene el poder de elevar al hombre y a su prójimo cuando es empleada correctamente o causar la degradación de una persona una comunidad y hasta el mundo en su totalidad cuando es expresada como calumnia”.La palabra o el logos tiene un gran poder que los psicoterapeutas conocen bien, de hecho hay terapias psicológicas que denominadas “logoterapiras” que su herramienta es la palabra y la construcción de nuevas narrativas vitales en los pacientes, de forma que sus vidas y la reflexión que hacen de ellas sea más funcional. Las palabras nombran lo que nos rodean y generan estados de bienestar o mal estar. Pensemos en nuestra vida, ¿es lo mismo que cuando nos encontramos con alguien nos diga amablemente buenos días o nos salude con un tortuoso ¿qué?.

Pues bien si de nuestras bocas deja de salir improperios y negatividad y conseguimos que se convierta en un hábito aceptando el reto que nos plantean creo que en este contexto de malestar, crisis y miedo conseguiremos hacer algo positivo que mejore nuestro entorno y estaremos contribuyendo a construir y no a destruir, generando energía positiva y bienestar emocional que mejorar nuestras relaciones sociales y familiares consiguiendo que nos sintamos mejor y tengamos mejor salud ¿alguien puede pedir más por menos?.

Esta campaña llega a Salamanca de la mano de ZOES, que como todo el mundo conoce es la asociación de vecinos del Barrio del Oeste, asociación muy activa en la ciudad que desarrolla actividades e iniciativas novedosas de las que tanto estamos necesitados. Mi gratitud para todos los que trabajan en ZOES. Y pienso aceptar el reto….

Recursos en la red.

Web de Zoes: http://www.zoes.es/

Rafael Ramírez

rramirezgu@gmail.com

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2 comentarios

Archivado bajo ONGs

2 Respuestas a “Un mundo sin quejas. Cambia la forma de ver las cosas y las cosas cambiarán de forma.

  1. GRM

    ……………bien. Llega en buen momento este reto. Ahora, que vivimos al día, sin ver más allá, sin valorar lo que tenemos, lo afortunados que somos, es buen momento para parar y volver a intentarlo. Voy a intentarlo.

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