Confundimos la generosidad con la solidaridad


Solidaridad es un concepto al que muchas veces nos referimos y pocas veces sabemos qué significa en realidad. Según el diccionario, Solidaridad es: “Actitud de participación y apoyo que se muestra hacia los problemas, actividades o inquietudes de otro u otros, por razones morales, ideológicas, etc.”. Es decir, habla de actitud y apoyo. Pero voy a relatar un hecho verídico acaecido en octubre de 1995 en la zona norte de Mauritania en el que veremos claramente la diferencia entre generosidad y solidaridad.

Un camión Mercedes, modelo Unimog, estaba transportando un cargamento de ayuda técnica, encuadrado en una misión humanitaria llamada “Ruta de la Luz”. Formaba parte de un convoy de otros 3 camiones y 5 vehículos Todo Terreno cuando pinchó la rueda trasera derecha entre Boule Noir y Choum. El responsable de la misión decidió que el convoy continuara su marcha y que el pinchazo se arreglara y que se reuniera, una vez sustituida la rueda, con el grueso de la misión en Choum. El problema fue que no se pudo desmontar la llanta de la rueda pinchada porque sus tornillos se habían apretado en España con una pistola a compresión y el calor, y la fuerza de esa herramienta, habían prácticamente soldado los tornillos que se negaban a ceder ni una micra de su recorrido.

El Unimog se encontraba en medio del desierto, con un sol atroz, poco agua y nada de comida. Tras varios intentos de aflojar esa llanta, sólo se consiguió sudar, cansancio y un poco de desesperación. Con unas palancas de hierro, se procedió a “rescatar” la cámara pinchada, retirando la cubierta de la rueda. La idea era partir a arreglar la cámara y volver con ayuda para volverla a montar debajo de la cubierta y utilizar el compresor del camión para llenarla de aire. Uno de los 3 hombres que se quedaron para arreglar el pinchazo, se dirigió a Choum con la esperanza de poder arreglar el problema y regresar cuanto antes. Los otros dos hombres que se quedaron junto al camión se dispusieron a aguantar lo que hiciera falta.

De repente, vieron en el horizonte un grupo que se acercaba hasta su posición. Se trataba de una familia de nómadas, padre, madre, un anciano y 4 pequeños, 2 niñas y 2 niños, de edades entre los 6 y los 14 años. Pasaron a unos 200 metros y se pararon. Montaron su “haima” y dejaron libres sus camellos y cabras. Era una imagen inusitada: los dos españolitos aprovechando la sombra que provocaba el camión, con una rueda imposible, y frente a ellos toda la familia sentada en su haima, observando la quietud del camión y sus ocupantes. Los dos españoles bebían sorbos de agua de un bidón de 25 litros al que le faltaba más de la mitad.

Cuando el sol empezó a caer, la niña más pequeña de esa familia cruzó corriendo los 200 metros que separaban su campamento y el camión y con ostensibles gestos hizo saber a los españoles que estaban invitados a cenar. Los dos hombres aceptaron de buena gana y esta familia los acogió y compartió la misma cena que todos tenían, todo el agua que quisieron e insistieron que se quedaran a dormir en la haima, al resguardo del frío de la noche sahariana. Así lo hicieron.

Por la mañana compartieron desayuno, rellenaron su bidón de agua, se quedaron con unas tortas de pan redondo que la mujer había “elaborado” la noche anterior con harina, brasa de fuego y un improvisado horno construido en un pequeño agujero practicado en el suelo del desierto. Una vez desmontada la haima y cargados los camellos, la familia se puso en marcha despidiéndose de unas personas que, seguramente, jamás volverían a ver en la vida y rechazando el dinero que les ofrecieron. Los dos españoles les vieron alejarse mientras agitaban los brazos.

A media mañana apareció el tercer miembro con ayuda y el pinchazo arreglado en la cámara. Montaron la cubierta, hincharon la rueda y partieron a reunirse con el convoy casi 48 después del pinchazo. Su reflexión fue que habían tenido el privilegio de conocer de primera mano lo que significaba la solidaridad entre los seres humanos. La familia no aceptó la generosidad con la que querían corresponder. La familia compartió exactamente lo que tenía. Los españoles les querían dar algo de lo que tenían. Unos fueron solidarios, otros querían dar muestras de generosidad.

No es una historia que alguien me ha contado. Uno de los dos atribulados perdidos en el desierto era yo. Y con respecto a la Cooperación española: ¿Solidaria o simplemente generosa? Últimamente, incluso generosa de m….…

Anuncios

6 comentarios

Archivado bajo ONGs

6 Respuestas a “Confundimos la generosidad con la solidaridad

  1. Inma Cid

    En verdad, a veces hacen falta historias que sirvan de ejemplo, o realidades para entender. Hoy he aprendido a diferenciar la generosidad de la solidaridad… Y este artículo me hace reflexionar al respecto. GRACIAS Pedro

  2. solidario

    solidaridad : lo razonable ,lógico y debería ser algo adherido a la condicion humana .
    generosidad : existe una contraprestacion ,ejemplo la iglesia .

  3. Anónimo

    Cada uno da lo que tiene, o esta dispueto a dar. La solidaridad casi siempre necesita de la generosidad de otros, los que se acercan a sus vecinos a ayudarles a levantarse y a acompañarles en el camino, saben lo refrescante que resulta la generosidad de los demas. No pongamos barreras linguisticas, cada uno se motiva de una forma. Lo importante es que la solidaridad y la generosidad llegue a su destino.

    • Pedro Fusté

      Querido amigo, el dilema no lo sitúo entre solidaridad o generosidad. Estando muy de acuerdo con tu comentario, quiero relacionar esta “confusión” con respecto a la Cooperación española y su tremendo recorte para que no se les llene la boca con la palabra “solidaridad” y, si lo hacen, que sepamos que sólo hablan de generosidad, de una generosidad ramplona, enana, recortada, limitadita e insuficiente. Esto no es solidaridad. Ni tampoco generosidad, aunque se le parezca un poco.

  4. Floramis

    Hola! me entro la duda si generosidad significaba lo mismo que solidaridad, ahora entiendo, hermoso gesto el de la familia que les brindo su ayuda incondicional! gracias! saludos desde venezuela!

  5. karen tatiana

    yo creo que solidaridad y generosidad son una cosa muy diferente ya que en pocas palabras se puede decir que solidaridad es dar algo o ofreserse para darlo y generosidad es darlo si se pide espero que sirva de mucho

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s