Beneficencia y asistencia social no son el camino


Sin trabajo social el gasto social se disparará. El gasto social es una inversión social

Ahora más que nunca se tienen que incrementar la protección social de las administraciones públicas ante situaciones de pobreza, vulnerabilidad y exclusión social. Las propuestas para obtener recursos para dar respuesta a la cobertura de las necesidades básicas empieza a tener carácter de tómbola. Cenas solidarias, recogidas de alimentos, sorteos, ventas de papeletas, mercadillos solidarios y otras muchas fórmulas por parte de organizaciones, asociaciones, empresas para recaudar fondos económicos y alimentos inundan nuestras vidas y serán una plaga en torno a las fechas navideñas “aprovechando que tenemos el corazón más sensible”.

La adecuada atención social y la cobertura de las necesidades básicas de las personas es responsabilidad política-institucional  y un derecho, que  ha de pasar por los profesionales del trabajo social; no puede depender de la voluntad ciudadana o de su compromiso en contribuir o no. Son los expertos,  quienes deben y pueden poner fin a esta “tómbola” siempre que se les de la posibilidad de ejercer su profesión. En un contexto social en el que el trabajo social es imprescindible aunque se está prescindiendo de él, de profesionales, de presupuestos, de criterios de profesionalidad. Ese trabajo social que es agente de cambio de búsqueda de recursos, de detección de capacidades e iniciativas, de procesos de educación  y transformación de realidades.

La responsabilidad institucional entendida como el conjunto de programas, actividades o acciones destinadas a ser trabajadas con la participación de la comunidad y de las personas a los fines de producir transformaciones en los niveles de vida de ésta, incorporando no sólo acciones que satisfagan necesidades de orden material y laboral sino socio-culturales, siendo el objeto central alcanzar el bienestar de la población.

La caridad y el asistencialismo una pérdida de calidad y calidez en el trabajo social ¡respuestas paliativas! ¿pan para hoy? ¡paños calientes que, acaso, acallan conciencias! ¡Un retroceso! ¡Vuelta atrás en los derechos y en las prestaciones sociales!

Anuncios

1 comentario

Archivado bajo ONGs

Una respuesta a “Beneficencia y asistencia social no son el camino

  1. Bonacorsi

    Ursula tiene síndrome Down. Es una chica encantadora y ultimamente andaba muy ilusionada pues le había correspondido un piso de esos que sortean. A todo el mundo le pedia cosas para su pisito, soñaba…
    Pero llega Leviatan-Gobierno y le retira la ayuda económica. Inmediatamente el banco-buitre exige dos buenos avalistas o el final del sueño. Como no hay posibilidad se acabó el sueño. Ahí está una madre que no sabe como explicárselo a Ursula.
    Un gobierno que desprecia lo social en aras de la contabilidad es inmoral. Maldito sea.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s