Pedrito (y Rajoy) en el País de las Maravillas


Andaba yo un pelín preocupado estos últimos 24 meses porque, sinceramente, no veía un futuro  para España -en general- demasiado claro. Menos mal que el debate sobre el Estado de la Nación me ha dejado mucho más tranquilo. Mi presidente Rajoy, un auténtico innovador de la neo-politic del siglo XXI, ha acabado con todas mis preocupaciones con un nuevo método de actuación política sólo al alcance de los grades genios.

Me refiero al final de esta crisis, la más larga en la historia, que mi presidente ha cerrado con una especie de decreto-ley: SE ACABÓ LA CRISIS, Rajoy dixit. Y todo el mundo se quedó, al fin, tan a gusto. Bueno, quizás no todo el mundo pero el mundo que importa/exporta, sí. La gran Banca gana un pastón, a pesar de los 6 millones de parados, la Patronal Empresarial, con su reforma laboral y por ende, las empresas multinacionales que, gracias a los planteamientos del Gobierno y a esa especial sensibilidad para “flexibilizar el mercado laboral” en favor del trabajador -sin duda culpable en parte de esta gran crisis por vivir por encima de sus posibilidades-, ha conseguido darle un frenazo brusco a la  destrucción de empleo, mejorar sus cuentas de resultados y cerrar plantas aunque sean rentables, sin duda, para contribuir al dinamismo y movilidad del trabajador…. ¡Qué alivio. Al fin una medida eficaz!

Estoy contento y tranquilo porque al paso que íbamos podíamos haber llegado a tener 10 millones de parados  y entonces ¿cómo pagar pensiones y a quién o dónde reclamar? ¿Cómo pagar la nómina del casi medio millón de políticos -lo único que no se ha recortado- con esos privilegios generosísimos a cargo de nuestros impuestos por tan duro trabajo de pensar en mejorar la vida de los que, precisamente, les damos votos y dineros?

La visión de futuro del Gobierno también me ha tranquilizado porque, puestos a buscar trabajo, mejor hacerlo sin manifestaciones por la calle, gritos de protesta y colapso de tráfico, lo que haría muy incómoda esa búsqueda. Pensado para no interrumpir la calle, el tráfico y los buses de visita turística de las ciudades,  nos obsequian con una Ley de Orden Público y multas impagables para no tener la tentación de  gritar en la calle y alterar su kaos natural. Una medida que se agradece porque, de forma indirecta, promociona el deporte de masas y la afluencia a los estadios donde gritar ya va de la mano de la entrada y su precio al evento deportivo. Ya sé que las entradas a los estadios no son realmente baratas, pero sí más que acudir a una manifa y que te pillen no importa si dentro o fuera de la misma.

Hemos salido de la crisis, y de golpe, gracias al decreto de mi Presi, un gran innovador de la política más moderna. No solamente ha hecho de los decretos-leyes un forma de gobierno democrático sino que ha incorporado la rueda de prensa plasmada, nunca mejor dicho, a través de una tele de plasma. Yo me quedé plasmado de tanta originalidad. Toda una innovación neo-política.

Como siempre creo a mi Presi no intento averiguar cómo hemos salido de esta larga crisis en la que hemos mejorado la prima de riesgo, el índice de la Bolsa y los intereses de la Deuda. Debe ser mi torpeza pero nunca he entendido esa preponderante y cotidiana referencia a estos índices de enorme importancia y trascendencia en nuestro día a día, tanto que por insistencia en hablar de ellos, me ha provocado una pregunta sin respuesta. O sea, si colocamos tropecientos mil millones en letras a 9 y 12 meses para financiar la Deuda y resulta que los mercados las absorben todas, parece que la economía, en general, va de “sobrada” y reconocida en los foros internacionales. La pregunta es: ¿cómo es posible pagar una deuda contrayendo otra deuda? Pero ya digo que lo mío debe ser ignorancia y torpeza.

Mi Presi ha dicho que gracias a las exportaciones estamos potenciando la recuperación económica. Y yo le creo porque mi modesto grupo de amigos ha exportado 17 chicos y chicas, bastante preparaditos ellos y ellas, al extranjero donde, además de trabajar de lo que sea, podrán hacer turismo los fines de semana que libren o vivir la aventura de su sueño, según la Bañez. Y debemos ser muy buenos en eso porque ya van cerca de 450.000 jovencitos los que han salido desde el inicio de la crisis.

Por lo demás, según mi Presi, todo fenomenal: no ha gastado ni un segundo para hablar de Sanidad y Copago; Educación y Becas; Ayudas a los Dependientes; Pobreza y Hambre y Precariedad en el Empleo. Todos estos problemas deben ser intoxicaciones de los opositores y, en realidad, no existen. Menos mal que mi Presi me ha vuelto a convencer que vivo en el País de las Maravillas y me ha dejado tranquilo de una vez.

¿España? Cualquiera se va a vivir allí con la que está cayendo…

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo ONGs

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s